Queridos niños y niñas de Los Santos de Maimona; padres y madres que hoy volvéis a ser niños; abuelos, guardianes de nuestra memoria; vecinos todos: ¡Muy buenas noches!
Bienvenidos a esta Plaza de España, que hoy no solo brilla por sus luces, sino por el reflejo de la ilusión en vuestros ojos. Acabamos de vivir una cabalgata inolvidable, fruto del esfuerzo de nuestro Ayuntamiento, pero sobre todo del alma que han puesto nuestras asociaciones y esas familias santeñas que, año tras año, demuestran que la magia se construye con trabajo, convivencia, ayuda mutua y humildad.
Como Alcalde, es para mí un privilegio abrir las puertas del «Piropo Blanco de Extremadura» a tres viajeros que no entienden de fronteras: Sus Majestades Melchor, Gaspar y Baltasar.
Respetadas Majestades:
Llegáis a un pueblo que es historia viva de la Orden de Santiago, pero también un pueblo que es presente vibrante. Somos gente emprendedora y honrada, personas que saben que la verdadera riqueza de un lugar se mide por su hospitalidad. En Los Santos de Maimona, nadie es forastero, y menos aún quienes vienen cargados de esperanza.
Quiero daros fe de que nuestros pequeños han estado a la altura de los desafíos del año. Han estudiado, han jugado con respeto y han cuidado de los suyos. Son el corazón de nuestro pueblo y los legítimos dueños de esta noche.
A vosotros, padres y madres:
Os miro y veo el reflejo de la entrega. Sois vosotros quienes mantenéis encendida la llama de esta tradición en casa.
Gracias por el sacrificio diario, por educar en el esfuerzo y por regalar a vuestros hijos la capacidad de soñar. Gracias por ser valientes y criar a los hombres y mujeres que harán grande a nuestro pueblo mañana.
A nuestras personas mayores:
Vosotros sois el espejo donde debemos mirarnos. Vuestra presencia hoy aquí es el puente que une el pasado con el futuro. Sois quienes nos enseñasteis que los Reyes no solo traen juguetes, sino la certeza de que la familia es el refugio más seguro. Os pido que nunca dejéis de contarnos vuestras historias, porque en vuestra memoria reside la verdadera identidad de Los Santos de Maimona.
Queridos niños y niñas:
Recordad que, aunque mañana abráis cajas llenas de sorpresas, el regalo más valioso ya lo tenéis al lado: es el abrazo de vuestros padres y el consejo de vuestros abuelos.
No olvidéis nunca la lección de El Principito que hoy hacemos nuestra: “Solo con el corazón se puede ver bien; lo esencial es invisible a los ojos”. Sed generosos, compartid vuestra alegría y cuidad siempre de aquel que se sienta solo.
Majestades:
Esta noche, cuando el silencio recorra nuestras calles blancas y la Sierra de San Cristóbal vigile vuestro paso, sabed que en cada hogar, en cada casa santeña, os espera una familia ejemplar.
Os pedimos que vuestras alforjas no solo traigan obsequios, sino también salud, paz y la fuerza necesaria para que los valores de compañerismo que hoy respiramos duren los 365 días del año.
Gracias por mantener vivo el mensaje de amor que nació en Belén. Que vuestra estancia en nuestro pueblo sea tan feliz como la que nosotros sentimos al recibiros.
MELCHOR, GASPAR, BALTASAR… ¡Bienvenidos a Los Santos de Maimona!