Este año son 13 las jóvenes santeñas que son damas de la Fiesta de la Vendimia. Todas ellas afrontan esta nueva experiencia con nervios, pero también con mucho entusiasmo, como una oportunidad que le permitirá vivir desde dentro una fiesta que han contemplado desde niñas y que ahora recordarán para siempre desde una perspectiva muy diferente, con el propósito de aprovechar cada momento y disfrutar juntas de una noche inolvidable.

Cada una de ellas viene de la mano de una asociación local, y una será proclamada Reina de la Fiesta de la Vendimia 2026 el próximo sábado, 22 de agosto, durante el acto institucional que se celebrará en el patio del Santuario de la Virgen de la Estrella a las 22 horas.

Coral Moreno Vergara. Asociación de Ayuda al Sahara

A sus 21 años, Coral Moreno Vergara afronta con ilusión una experiencia que nunca había imaginado vivir: Ser una de las damas de la Fiesta de la Vendimia 2026. Representa a la Asociación Extremeña de Ayuda al Sáhara, una entidad con la que siente un vínculo especial.

Convertirse en dama no estaba entre sus planes. Su carácter tímido hacía que nunca se hubiera planteado dar este paso, hasta que la Asociación de Ayuda al Sáhara se lo propuso y decidió aceptar. Representar a esta entidad supone para ella además «una causa muy bonita, que ayuda mucho a las personas, y solo representarlos me parece un gesto bonito y de apoyo». Considera, además, que su participación puede contribuir a «dar mayor visibilidad a una asociación que desarrolla una importante labor».

Estudia el doble grado de Administración y Dirección de Empresas en la Universidad de Extremadura, en Badajoz, donde el próximo curso comenzará su cuarto año. A nivel profesional le atraen las relaciones y los mercados internacionales, así como el análisis de datos, la programación y otros ámbitos que reconoce que pueden resultar complejos, pero «me gustan los retos», asegura. Actualmente trabaja como socorrista en las piscinas municipales de Badajoz y, cuando tiene tiempo libre, encuentra en el deporte una de sus grandes aficiones.

Su relación con la Fiesta de la Vendimia viene de mucho antes de convertirse en dama. Desde pequeña ha acudido con su familia a los actos de esta celebración y ha disfrutado de las fiestas de su pueblo. Por eso, vivir ahora la celebración desde dentro supone para ella una oportunidad muy especial. «Siempre me ha gustado desde pequeña ir a ver el acto con mi familia y disfrutar de las fiestas del pueblo. Poder vivirlo por un año desde dentro me hacía ilusión, más aún cuando conoces de cerca la labor de esta asociación», explica.

Para ella, lo verdaderamente importante es disfrutar de la experiencia y compartirla con las personas que quiere. «No espero ser Reina. Solo quiero disfrutar con mi familia y mis amigos, y también con el resto de mis compañeras. Quiero disfrutarlo lo máximo que pueda», afirma.

En ese camino contará con el apoyo de su familia. Reconoce que, como ocurre en cualquier elección de estas características, pueden surgir comentarios o valoraciones externas, pero tiene claro que no quiere que eso condicione su experiencia.

María Ying Cayetano Sastre. Cofradía de Cristo Resucitado

Tiene 22 años y se encuentra ya en una etapa importante de su formación. El próximo curso comenzará el quinto curso de Medicina en la Universidad de Extremadura, en Badajoz, una carrera que vive con vocación. Su objetivo es especializarse en cirugía pediátrica. «Me gustan mucho los niños y la cirugía es lo que más me gusta», explica.

Compagina sus estudios con el trabajo como socorrista en la piscina municipal de Los Santos de Maimona, una labor que lleva desempeñando desde hace varios años, y mantiene viva otras de sus grandes pasiones: La música.

El canto y el clarinete forman parte de sus principales aficiones, aunque el piano ocupa también un lugar especial. Durante varios años estudió este instrumento en el Conservatorio de Almendralejo y llegó hasta quinto curso. Los estudios de Medicina terminaron dificultando su asistencia a las clases y tuvo que dejarlo, aunque de forma temporal, porque quiere retomarlo cuando sus circunstancias se lo permitan.

También mantiene una vinculación con la vida religiosa y cultural de la localidad. Forma parte de la Pastoral Juvenil y del coro joven A Mi La Do, actividades que le han permitido establecer vínculos con la Iglesia y con las distintas cofradías de Los Santos de Maimona. Precisamente a través de este entorno surgió la posibilidad de participar como dama, representando a la cofradía de Cristo Resucitado.

La Fiesta de la Vendimia tampoco es algo nuevo para ella. Desde pequeña ha acudido con su familia a disfrutar de esta celebración y recuerda especialmente cómo su tía la animaba a dar el paso y convertirse en dama. «Desde pequeña, cuando íbamos a ver la Fiesta de la Vendimia, mi familia y, sobre todo, mi tía, me animaban. A ellos les hacía ilusión y a mí también me gusta», recuerda.

Para ella, además, formar parte de esta celebración supone asumir una pequeña responsabilidad con las tradiciones de Los Santos de Maimona. Considera que las nuevas generaciones tienen un papel fundamental para mantenerlas vivas y conseguir que continúen formando parte de la identidad del municipio.

Ahora afronta la noche de la Fiesta con ilusión y con la intención de convertirla en un recuerdo especial. Más allá del resultado, quiere disfrutar de cada momento y, especialmente, de la experiencia compartida con el resto de las damas.

María Morato Cuéllar. Club Baloncesto Maimona

Esta joven santeña de 18 años comienza una nueva etapa cargada de ilusión. Después de finalizar segundo de Bachillerato en el instituto de Los Santos de Maimona, este curso se prepara para emprender un nuevo camino académico: Estudiará el grado de Veterinaria en Cáceres, una elección muy vinculada a su pasión por el campo y la naturaleza.

El deporte ocupa también un lugar destacado en su vida. Desde los 6 años juega al baloncesto en el Club Baloncesto Maimona, una actividad que le ha permitido disfrutar de una de sus grandes aficiones y, sobre todo, vivir numerosas experiencias. En enero de 2024 se convirtió en la primera jugadora del CB Maimona en participar en un Campeonato de España con la Selección de Extremadura, un escaparate que le sirvió para dar el salto a la primera fila del baloncesto extremeño, donde ha conseguido varios títulos.  A pesar de su etapa en Baloncesto Badajoz ella nunca ha dejado de sentirse parte del club local.

Pero le gusta practicar el deporte en general, salir con sus amigas y compartir tiempo con sus padres y el resto de su familia. «Me gusta vivir experiencias diferentes», explica, una filosofía que encaja con el nuevo reto que acaba de asumir al convertirse en dama de la Fiesta de la Vendimia.

Nunca había pensado en presentarse. La propuesta llegó de manera inesperada, pero finalmente decidió aceptar y ahora reconoce sentirse muy ilusionada ante todo lo que está por vivir.

La decisión también estuvo muy influida por su entorno más cercano. Su hermana y algunas de sus primas ya han vivido esta experiencia y fueron precisamente ellas quienes más la animaron a dar el paso.

Para ella, además, participar en la Fiesta de la Vendimia significa contribuir a mantener una tradición muy arraigada en Los Santos de Maimona. «Creo que es una tradición bonita que hay que seguir fomentando para que no se pierda», señala. Considera que la participación de los jóvenes es fundamental para que celebraciones como esta continúen formando parte de la vida del municipio y puedan transmitirse a las nuevas generaciones.

De cara a la noche de la elección, reconoce que los nervios estarán presentes, pero también la emoción y las ganas de disfrutar. «Me veo ese día nerviosa y muy emocionada, con ganas de vivirlo y pasarlo bien con mis compañeras», confiesa.

Precisamente, para ella la relación entre las damas está siendo una de las partes más bonitas de esta experiencia. Hasta el momento han conseguido crear un buen vínculo entre ellas y espera que esa complicidad se mantenga durante la Fiesta de la Vendimia.

Diana Gómez Torres – Cofradía de Jesús Amarrado a la Columna

A sus 16 años afronta con mucha ilusión la oportunidad de ser una de las damas de la Fiesta de la Vendimia 2026. Costalera de la Virgen de las Angustias, fue a través de su vinculación con la cofradía como surgió la posibilidad de presentarse. «Vi la oportunidad y lo hice, porque tenía muchas ganas», explica.

Actualmente estudia un ciclo de Administración en el IES Meléndez Valdés de Villafranca de los Barros y ya comienza a pensar en su futuro profesional. Le gustaría trabajar como administrativa, aunque también siente interés por el ámbito de la veterinaria y no descarta formarse algún día como auxiliar de este campo.

Entre sus principales aficiones se encuentran el deporte y, especialmente, correr y jugar al baloncesto y pasar tiempo con su madre.

La decisión de presentarse como dama estuvo muy marcada por la experiencia de su propia hermana, que participó hace años en la Fiesta de la Vendimia y llegó a ser Reina, por lo que desde entonces ella también ha sentido la ilusión de vivir una experiencia similar. «Mi hermana fue dama hace años y fue elegida Reina de la Fiesta de la Vendimia. Desde entonces siempre he tenido ilusión de hacerlo como ella», cuenta. Su hermana le ha transmitido cómo vivió aquella etapa y el vínculo que llegó a crear con el resto de las damas. Una experiencia que ahora ella espera emocionada poder vivir.

Para esta joven, formar parte de la Fiesta de la Vendimia supone también descubrir una experiencia nueva y contribuir a mantener una tradición que considera importante para el municipio. Sobre todo, espera aprovechar la oportunidad para conocer a más gente y crear nuevos vínculos. «Espero vivir una experiencia nueva, hacer muchos amigos y seguro que no lo voy a olvidar», afirma con ilusión.

De cara al gran día, reconoce que los nervios estarán presentes, especialmente por la atención del público, sin embargo, confía en que esos primeros momentos de tensión quedarán pronto atrás y podrán disfrutar de la celebración.

Lucía Fernández de Cora Romero. Peña Colchonera Santeña del Atlético de Madrid

Con 16 años afronta con mucha ilusión la oportunidad de formar parte de las Damas de la Fiesta de la Vendimia 2026. Estudia un ciclo medio de Auxiliar de Enfermería en Mérida, aunque su verdadera vocación está orientada hacia la Educación. En el futuro le gustaría convertirse en maestra de Educación Infantil.

Entre sus principales aficiones destaca, sobre todo, disfrutar del tiempo junto a su familia. También le encanta viajar y recientemente ha descubierto una nueva pasión: El pádel, un deporte que ha comenzado a practicar junto a su hermano. Además, es aficionada al fútbol.

Su decisión de presentarse como dama nació de una ilusión personal y del deseo de representar a su peña, ya que hasta ahora ninguna de sus integrantes había participado en la Fiesta de la Vendimia, por eso les propuso participar.

Para ella, ser dama supone la oportunidad de vivir una experiencia diferente y especial, pero también de compartirla con las personas que más quiere.

De cara al acto, reconoce que los nervios serán inevitables, especialmente por la emoción y por encontrarse ante el público. Sin embargo, confía en que esos primeros momentos de tensión den paso rápidamente al disfrute. «Espero pasarlo bien y disfrutar mucho con mis compañeras y mi familia», afirma.

Estrella Marín Álvarez. Peña Taurina Victorino Martín

Tiene 18 años y acaba de cerrar una etapa importante con la finalización de segundo de Bachillerato en el IES Doctor Fernández Santana. Ahora afronta un nuevo reto académico: Comenzará sus estudios de Enfermería en Badajoz, en la Universidad de Extremadura, una carrera que, en el futuro, incluso podría llevarla hacia el ámbito de la docencia.

Fuera de los estudios, disfruta especialmente de las actividades que le permiten desconectar y compartir tiempo con los suyos. Entre sus principales aficiones están montar a caballo, leer, pintar y realizar manualidades, además de pasar tiempo con su familia.

La posibilidad de convertirse en dama de la Fiesta de la Vendimia no le resultaba del todo ajena. «Sabía que quería presentarme, pero pensaba hacerlo de más mayor», explica. Finalmente, la propuesta de la peña taurina hizo que adelantara ese momento. A ello se sumó el ánimo de otras compañeras que también participan este año, que la animaron a dar el paso.

Su vinculación con esta asociación también ha sido importante en esta decisión. Sus padres siempre han estado muy ligados a ella y, a través de esa relación, ha podido disfrutar durante años de numerosos momentos y actividades. Ahora le toca a ella vivir la experiencia desde una nueva perspectiva.

Para esta joven, formar parte de las Damas de la Fiesta de la Vendimia supone, sobre todo, la oportunidad de disfrutar de una experiencia diferente junto a personas importantes para ella. Entre ellas estará, además, una de sus mejores amigas, que también forma parte este año de la corte. «Tengo muchas ganas de vivirlo con mis compañeras y con mi mejor amiga, que también se presenta. Es vivir una experiencia más», cuenta con ilusión. Reconoce, además, que le gusta participar en las distintas actividades que se organizan en el municipio, por lo que esta celebración supone una oportunidad para seguir implicándose en la vida de su pueblo.

María Márquez Romero. Coordinadora de Cofradías

Tiene 17 años y está a punto de comenzar el segundo curso del Grado de Farmacia en el instituto de Los Santos de Maimona, mientras mantiene la mirada puesta en un futuro profesional que podría llevarla hacia el ámbito sanitario y social. Le gustaría ampliar su formación en alguna rama relacionada con la enfermería o el área social y, especialmente, desarrollar su carrera profesional en un ámbito vinculado a la pediatría.

La música, viajar y compartir tiempo con sus amigos se encuentran entre sus principales aficiones. Una parte importante de esos momentos los vive, además, dentro de diferentes grupos vinculados a la vida religiosa y juvenil de la localidad. Forma parte del Grupo Joven de la Cofradía del Nazareno, de la Pastoral Juvenil y del coro A-Mi-La-Do, espacios en los que ha encontrado una forma de compartir experiencias y estrechar lazos con otros jóvenes.

Su vinculación con las cofradías viene de años atrás y fue precisamente este entorno el que propició su participación como dama. Cuando le propusieron representar a la Coordinadora, le hizo especial ilusión y decidió aceptar la oportunidad de formar parte de la Fiesta de la Vendimia.

Vivir esta celebración desde dentro supone para ella descubrir una experiencia diferente y compartirla con personas importantes en su vida. Conoce por las referencias de familiares y amigos que se trata de una celebración muy especial y espera poder disfrutarla tanto como quienes ya la han vivido. «Espero vivirlo con mis compañeras y mi familia. Todos dicen que es muy bonito y espero disfrutarlo igual», asegura.

Más allá del acto de elección, afronta con entusiasmo todo lo que supondrá formar parte de la corte durante la Fiesta de la Vendimia. La posibilidad de compartir momentos con el resto de las damas y crear nuevos recuerdos es uno de los aspectos que más ilusión le hacen.

Carolina Rodríguez Torres. Asociación Española Contra el Cáncer

Hay experiencias que adquieren un significado especial cuando están ligadas a una causa cercana. Para esta joven de 17 años, su participación en la Fiesta de la Vendimia tiene también ese componente. Se presenta como dama de la mano de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), una entidad cuya labor conoce y valora especialmente por sus experiencias familiares con esta enfermedad. «Es una enfermedad que está muy a la orden del día y he tenido experiencias familiares. Ir de la mano de la AECC en esta fiesta es un homenaje y una manera de agradecer la labor que hacen por tantas personas», explica.

Acaba de finalizar primero de Bachillerato y el próximo curso continuará sus estudios en segundo en Los Santos de Maimona. Aunque todavía tiene tiempo para decidir su futuro profesional, tiene en mente estudiar Fisioterapia.

Fuera de las aulas, la música ocupa un lugar importante en su vida. Toca el piano desde los nueve años en la Escuela Municipal de Música, una afición que ha mantenido, incluso tuvo la posibilidad de continuar su formación en el Conservatorio, pero finalmente decidió no hacerlo por falta de tiempo.

También disfruta especialmente de la cocina, una afición que comparte con sus abuelas. «Me gusta cocinar, sobre todo con mis abuelas, porque aprendo mucho de ellas», cuenta. A ello suma los momentos que comparte con sus amigas, otra de las partes importantes de su tiempo libre.

Su decisión de convertirse en dama también llegó por su gusto esta fiesta y las tradiciones de Los Santos de Maimona. Siempre le han gustado las celebraciones locales y, además, escuchar las experiencias de otras jóvenes y amigas que ya habían participado terminó de animarla a dar el paso.

Afronta esa noche sabiendo que los nervios estarán presentes, pero también con mucha ilusión por todo lo que está por venir, y sobre todo por compartir el momento con el resto de las damas, a muchas de las cuales ya conoce.

Celia Guerrero Mancera. Cofradía de la Virgen de los Dolores

Con 19 años, esta joven santeña afronta la Fiesta de la Vendimia con la ilusión de vivir una experiencia que lleva años contemplando desde fuera. La oportunidad de formar parte de ello llegó a través de la Cofradía de la Virgen de los Dolores: «Me llamó la cofradía porque conozco a gente allí y acepté, primero por ir de su mano y también porque quería vivir la experiencia», explica.

En el ámbito académico, está a punto de comenzar el segundo curso del Grado Superior de Administración en el instituto Cristo del Rosario de Zafra. Su intención es continuar luego con su formación universitaria con el Grado en Administración y Dirección de Empresas. Su objetivo profesional pasa por aplicar todo lo aprendido y, si tiene la oportunidad, emprender y crear su propia empresa.

En su tiempo libre, disfruta de las personas que forman parte de su vida. Pasar tiempo con la familia y los amigos es una de sus principales aficiones, aunque también encuentra en el deporte una forma de desconectar. Entre sus actividades habituales está acudir al gimnasio.

Su decisión de presentarse como dama responde también a una ilusión que ha ido creciendo desde pequeña. Durante años ha contemplado la Fiesta de la Vendimia y a las jóvenes que han participado en ella, hasta que finalmente decidió que ella también quería vivirla desde dentro. «Me parece una experiencia que todas las niñas del pueblo deberíamos vivir. Desde pequeña lo he estado viendo y tenía ganas», cuenta.

Además, para ella también, compartir la experiencia con sus compañeras será una parte fundamental de la celebración.

Reconoce que los nervios ya comienzan a aparecer a medida que se acerca el momento, pero tiene claro que quiere disfrutar el momento intensamente.

Sofía Montilla González. Archicofradía Sacramental

Con 16 años comienza una nueva etapa académica mientras se prepara para vivir una de las experiencias más especiales. Este curso inicia el Bachillerato de Humanidades en el colegio Nuestra Señora del Carmen de Villafranca de los Barros, centro en el que también ha cursado la ESO.

Su horizonte académico y profesional está ya bastante definido. Después del Bachillerato, tiene previsto estudiar Administración y Dirección de Empresas, una formación que espera que le permita alcanzar su principal objetivo: Convertirse en Policía Nacional.

En su tiempo libre disfruta de estar con las personas que quiere. Compartir momentos con familiares y amigos ocupa buena parte de sus aficiones, aunque también ha encontrado en el deporte una forma de desconectar. Practica boxeo.

Su participación como dama de la Fiesta de la Vendimia llegó de la mano de la Archicofradía Sacramental, con la que mantiene vínculos familiares. Fueron personas conocidas de su entorno quienes le propusieron dar el paso y no dudó en aceptar. «Es algo que he visto desde pequeña y siempre me ha encantado. En el momento en que me lo propusieron dije que sí, porque me hacía mucha ilusión», explica.

Durante años ha contemplado desde el público una celebración que ahora tendrá la oportunidad de vivir en primera persona. Para ella, formar parte de la corte supone cumplir una ilusión y descubrir una experiencia que hasta ahora había conocido desde otra perspectiva. Uno de los aspectos que más ilusión le hace es compartir todo este proceso con el resto de las damas. «Espero vivir el momento con ilusión, y también con nervios. Estoy muy contenta de vivirlo con mis compañeras, porque hemos creado un vínculo muy bonito», asegura.

Lucía Muñoz Encinas. Cofradía del Cristo de las Misericordias

La Fiesta de la Vendimia forma parte de sus recuerdos desde la infancia y su decisión de participar está también vinculada a sus raíces. En una familia de agricultores, esta celebración se vive de manera especial y, ahora, esta joven de 16 años tendrá la oportunidad de formar parte de ella desde dentro, representando además a una cofradía con la que mantiene un estrecho vínculo, la del Cristo de las Misericordias. Es hermana de la misma y desde hace dos años es costalera, además de formar parte de su junta directiva. Por eso, cuando surgió la posibilidad de representar a la cofradía como dama, no dudó en aceptar. «Estoy muy orgullosa de representar a mi cofradía», afirma.

El próximo curso comenzará segundo de Bachillerato en Los Santos de Maimona y ya empieza a plantearse su futuro académico. Entre sus opciones está estudiar Enfermería, aunque todavía no tiene decidido dónde continuará su formación ni qué camino profesional seguirá.

Desde muy pequeña ha estado ligada al mundo de la danza. Lleva bailando flamenco desde los tres años, una afición que ha tenido que dejar temporalmente debido a distintas lesiones, pero mantiene la esperanza de poder volver a disfrutar pronto de una de sus grandes pasiones.

También siente una especial conexión con el campo y con la gestión cinegética, una afición que su padre le ha inculcado desde pequeña y que forma parte de sus intereses personales.

Para ella, convertirse en dama va mucho más allá de participar en un acto. Considera que es una manera de entender y poner en valor lo que representa esta celebración y, especialmente, el trabajo de quienes hacen posible cada año la vendimia. «No es un concurso de belleza y, como nos han explicado, hay que saber lo que representa. Formar parte de ello y representar a los agricultores y la vendimia es un orgullo», señala.

De cara a la gran noche reconoce que los nervios estarán presentes, pero afronta la experiencia con muchas ganas. Una de sus mayores ilusiones es compartirla con el resto de las damas, algunas de las cuales ya conocía y otras a las que ha descubierto durante este proceso. «Seguro que viviremos muchos nervios, pero tengo muchas ganas de vivirlo con las compañeras. Algunas las conocía y otras las he conocido ahora, y hemos hecho un gran vínculo», cuenta.

Lucía de Toro Gordillo. Peña Bética Santeña Rafael Gordillo

Lucía tiene 18 años y acaba de cerrar una etapa para comenzar otra muy ilusionante. Tras finalizar segundo de Bachillerato, este curso emprenderá sus estudios universitarios en Badajoz, donde cursará el grado de Magisterio en Educación Primaria.

La música es una de sus grandes aficiones y ocupa un lugar especial en su día a día. Toca el clarinete.

Su vinculación con la Peña Bética Santeña Rafael Gordillo viene de familia. «Desde pequeña he estado vinculada porque toda mi familia por parte de padre forma parte de ella», explica. Precisamente durante una de las comidas de convivencia de la peña surgió la propuesta para convertirse en dama de la Fiesta de la Vendimia, una invitación que aceptó con ilusión.

Pero si hay una persona que ha influido especialmente en su decisión es su abuela Isabel. Ella fue Reina de la Vendimia en su día y siempre ha compartido con Lucía sus recuerdos y vivencias de aquella experiencia. «Mi abuela fue Reina de la Fiesta de la Vendimia, siempre me lo ha contado. Me entraron muchas ganas de vivir la experiencia», relata, y es que hay tradiciones que se viven de una manera especial cuando forman parte de la propia historia familiar. Ahora será ella quien protagonice sus propios recuerdos y pueda contar en el futuro cómo vivió una noche tan especial.

La relación con el resto de las damas es otro de los aspectos que afronta con especial ilusión. Asegura que desde el inicio han conseguido llevarse bien y crear una buena conexión entre ellas, algo que espera que haga todavía más especial la experiencia. «Creo que lo pasaremos bien. Es una experiencia bonita y nos hemos llevado bien. Da un poco de vergüenza, pero seguro que merece la pena», reconoce.

Aunque admite que la situación puede generar cierta timidez y nervios, confía en que, una vez superados esos primeros momentos, podrán disfrutar plenamente de todo lo que supone formar parte de la Fiesta de la Vendimia.

Jessica Barragán Santiago. Asociación A Caballo por Maimona

Tiene 18 años y una clara vocación por el ámbito sanitario. Ahora afronta una nueva experiencia que espera convertir en uno de los recuerdos más especiales de su juventud. Actualmente estudia Auxiliar de Enfermería en Llerena y quiere continuar formándose para cursar el Grado de Enfermería.

En su tiempo libre disfruta de las actividades sencillas que le permiten compartir momentos con las personas que más quiere. Le gusta montar a caballo, salir a andar y, sobre todo, pasar tiempo con su familia y sus amigos.

Su participación como dama de la Fiesta de la Vendimia llegó a propuesta de la Asociación A Caballo por Maimona, con la que mantiene vínculos familiares. «Me dijeron que es una experiencia bonita y, al proponérmelo, acepté», explica.

Pero en su decisión hay también una motivación especial: Hacer partícipes a sus padres de esta experiencia y regalarles un momento de felicidad. «Quiero darles esta alegría a mis padres, que ellos disfruten», señala. Y es que, para ella, este momento tiene un significado añadido. Reconoce que el último año no ha sido especialmente fácil y considera que su participación en la Fiesta de la Vendimia será una oportunidad para regalar a sus padres una alegría y hacerles sentir orgullosos.

De cara a la noche de la fiesta, se imagina una jornada cargada de emociones. Sabe que será una noche especial y espera disfrutarla tanto con el resto de las damas como con su familia. «Me imagino una noche bonita y emocionante. Espero disfrutar con mis compañeras y mis padres», afirma.